La costa asturiana tiene una extensión de unos 354 kilómetros. Es una sucesión variopinta de playas amplias, otras más recoletas, pequeñas calas, acantilados agrestes, pueblos marineros con típicos caseríos sobre sus puertos, pueblos campesinos junto al mar, villas y ciudades. Esta múltiple variedad del litoral asturiano permite gozar del bullicio de los lugares más concurridos, con su abundante oferta de diversiones y vida nocturna, o acercarnos a lugares tranquilos, a romerías y fiestas tradicionales. Por el oriente, la costa asturiana se cierra al sur con la Sierra de Cuera, de una gran belleza, que se levanta entre los Picos de Europa y el mar Cantábrico y se extiende por los concejos de Llanes, Cabrales y las Peñarnelleras. Al pie de esta sierra se encuentran las numerosas playas del concejo de Llanes y esta antigua y hermosa villa.

Es la zona del paisaje cárstico, de la caliza atormentada por la erosión y fraccionada en hermosas formaciones. Así, pues, iniciando el recorrido costero desde el Oriente nos encontraremos un bello paraje al borde del mar, es la Punta de San Emeterio, muy cerca del faro del mismo nombre. Aquí, en una hermosa pradera nos encontramos La Ermita de San Emeterio, un pequeño templo de una sola nave a la que se encuentra adosada un pórtico. Todos los años, el 3 de marzo se realiza la fiesta en honor al santo conocida como Fiesta del Santu Medé, con misa, procesión y una popular romería. Muy cerca, en los acantilados del Cabo de San Emeterio está la Cueva del Pindal. En su interior se han descubierto, a principios del siglo XIX, pinturas pertenecientes al período Magdaleniense del Paleolítico Superior, siendo las primeras representaciones de arte paleolítico rupestre localizadas en Asturias. Ha sido declarada Monumento Nacional y en la actualidad puede ser visitada. El Mirador de San Emeterio, situado en las inmediaciones de la Iglesia y de la Cueva de Pindal, es un lugar digno de visitar por las excelentes vistas de los Picos de Europa y de toda la zona.

En sus alrededores se encuentra el Faro de San Emeterio. La playa de La Franca es la más oriental de Asturias, y posee una arena blanca cuyo origen es la cuarzita. Se trata de un arenal de unos 250 metros en marea baja y 500 en alta. Tiene forma de concha cuando la marea alta. Por la margen izquierda de la playa se produce la desembocadura del río Cabra. Esta desembocadura está canalizada con un espigón de piedra caliza que evita que la corriente del río divida la playa en dos, creando corrientes y remolinos peligrosos. Playas de Llanes: muchas son las playas del Concejo de Llanes y todas próximas, imposibles de clasificar. Playas largas, y masificadas, pequeñas y solitarias, calas, playas de arena, de piedras, con buenos accesos, con accesos difíciles, todo un mundo para descubrir con calma. Un verdadero paraíso, donde lo importante no solo es el sol y la arena sino algo más.

De las más de treinta playas, varias han conseguido la bandera azul (algunas conservan este distintivo desde 1997, como la playa de Toranda) y un total de ocho han sido galardonadas con el distintivo de excelencia turística. Algunas de estas playas son ideales para la práctica de deportes arriesgados, mientras que otras son más apropiadas para tomar baños de sol y disfrutar de tranquilos días en una arena limpia y sedosa a orillas del cantábrico. La playa de  Gulpiyuri, tal vez sea la playa mas sorprendente del litoral Asturiano. A modo de semicírculo abierto en la rasa costera y cerrado al mar por el acantilado, en definitiva es una playa en la que te puedes bañar sin ver el mar. Llanes es capital del concejo del  mismo nombre. Villa de tradición marinera, está declarada como municipio de excelencia turística desde 1995 y posee entre otros encantos, un nutrido grupo de edificios históricos, que le han valido a su casco urbano la denominación de conjunto histórico-artístico. En el centro de Llanes se encuentran exponentes de diversas facturas arquitectónicas, las murallas medievales junto con el Torreón (actual Oficina de Turismo), la basílica gótica, y los diversos palacios y palacetes que desde el medievo van recorriendo todos los estilos hasta llegar a la arquitectura “indiana”. El Sella forma en su desembocadura una ría en cuyos márgenes se asienta Ribadesella. A esta villa llegan todos los años los piragüistas del Descenso Internacional del Sella, el primer sábado de agosto.

La Sierra del Sueve, con el mítico pico Pienzu y su reserva natural en la que aún quedan ejemplares de "asturcón", caballo asturiano, tiene a sus pies el concejo de Colunga. La ría de Villaviciosa es una zona de marismas y playa en la que se asienta la villa del mismo nombre. El entorno marítimo en el que Llanes se desenvuelve a diario, puede ser admirado a lo largo de los paseos que recorren su litoral, como el Paseo de San Pedro o el Paseo de San Antón, que se comunica con la Senda Costera. Es también interesante dar un paseo por el puerto y conocer la obra de Ibarrola, los conocidos “Cubos de la Memoria” que el artista vasco creó para decorarlo. Costa Cántabra: muy próxima a Asturias, San Vicente de la Barquera posee una gran playa protegida del viento. La antigua villa, construida sobre un risco entre dos rías, está presidida por la iglesia de Santa María, obra gótica con algunos elementos románicos.

El templo tiene tres naves y en su interior se conservan retablos y esculturas, entre los que destaca la tumba del inquisidor Antonio del Corro, del siglo XVI. Los restos de la muralla llegan hasta el castillo, y por una de las antiguas puertas se accede hasta el Ayuntamiento, antigua casa del inquisidor Antonio del Corro. El moderno centro urbano se asienta en la parte baja de la villa, junto al puerto pesquero. Comillas es una de las villas de veraneo mas concurridas de Cantabria. Desde Comillas se llega a la enorme playa de Oyambre y a la ría de la Rabia, donde anidan y viven cientos de aves acuáticas.

El parque natural de Oyambre ocupa la costa entre San Vicente de la Barquera y la ría de la Rabia y sus marismas son ricas en especies de aves acuáticas. La localidad de Comillas es famosa por sus edificios modernistas. El monumento más conocido, El Capricho, de Antoni Gaudí. La casa, construida entre 1883 y 1889, para un pariente de Antonio López, es una fantasía de azulejos amarillos y verdes, con una torre a modo de minarete. Otro edificio modernista interesante es la Universidad Pontificia, sobre una colina frente al mar, diseñada por los arquitectos Joan Martorell y Lluis Domenech. Joan Martorell también diseñó la mansión de Antonio Lopez, un enorme edificio de lujo desbordante.

La iglesia parroquial y otras mansiones nobles completan el gran atractivo de Comillas. En los alrededores, Novales es un pueblo de casas montañesas cuyo microclima permite el cultivo de naranjos y limoneros. Algo alejada de la costa, Santillana del Mar es una bellísima localidad en la que destaca su colegiata. Suances tiene una gran playa muy adecuada para los aficionados al surfing, y próximo a Santander, se encuentra el parque natural de las Dunas de Liencres.